El ágata estabiliza el aura, eliminando y transformando las energías negativas. Su efecto limpiador es poderoso, tanto a nivel físico como emocional. Puesta sobre el corazón, cura las enfermedades emocionales que impiden la aceptación del amor. Situada sobre el abdomen o tomada como elixir, el ágata estimula el proceso digestivo y alivia la gastritis.
Posición
Sostenla o situadas sobre la parte del cuerpo adecuada